Tú y yo queremos ser escena.
Tú y yo queremos ventanilla,
entre los dedos un cigarro
y cara de melancolía.
Tú y yo queremos ser miradas.
Tú y yo queremos compañía,
una mirada elegante y
cien gramos de blanca vida.
Tú y yo queremos ser fiebre.
Tú y yo queremos butaca,
una botella para dos
y por si acaso petaca.
Tú y yo queremos música.
Tú y yo queremos colchón,
con espacio de tres cuerpos
donde solo duermen dos.
Tú y yo queremos amor
de los que vienen y van,
yéndose para el recuerdo,
volviendo para olvidar.
Tú y yo queremos ser dos,
de los que rehuyen miradas
y nunca temen a nada,
Tú y yo seremos la cámara.
sábado, 24 de junio de 2017
Ojalá sea ella
Lo que yo quiero es que nunca vuelvas a mirar a otra como me miraste a mí: de esa forma fría, aburrida y muda, que destruía cada lugar. De hecho, me reconforta pensar que en tu siguiente intento los ojos te brillarán y no habrá excusas para irse pronto.
Ojalá ella no haga grandes esfuerzos para captar tu atención, eso ya lo hice yo; no funcionó. Yo simplemente quiero que ninguno sea el estúpido y los dos seáis amantes locos, fieles instantes, desmadres crueles.
Lo que yo quiero es que siga el curso la balanza, que cuando yo sentí tu entraste en parálisis, así que ahora sientas mientras yo me postro en el sillón. De hecho, espero que ella abandone ciclo semejante y, simplemente, la cosa marche.
Ojalá yo esté cerca un día para verte sonreírle, necesitarle, acariciarle... Ojalá tú sufras como se sufren las cosas que merecen la pena, con la lucha que es camino y el camino piedras buenas. Va a pasarte, siempre lo detecto antes.
Ya no importa cuándo vuelvas o te marches: no habrán bienvenidas, no habrán despedidas, solo yo mirando tus idas y venidas por rincones donde fuimos, por los que perdimos el ritmo y por los que no aparecimos.
Ojala sepas que es ella, que te hará feliz.
jueves, 4 de mayo de 2017
Crónica
Nunca esperó verte en tantas noticias, no si no era por cumplir tus metas, que, desde luego, una no era morir a la edad de todos los grandes, pese a serlo. Nunca pensó que tu nombre sería tan popular en los buscadores de Internet y que al fin tus videos serían masivamente visitados.
Nunca esperó que cuando tu futuro empezaba a dejar de ser incierto, de pronto, cesara por completo la certeza. Nunca esperó que fuera ella quien asistiera a tu último aliento, mientras el suyo ni siquiera tenía espacio para desbocarse.
No estás y ella sigue estando; no estás y el mundo continúa incluso con aquellos que nunca te conocerán; no estás y siempre estarás en ella; no estás para que te diga todo aquello que le faltó expresar, para que te mire y te de vida, para tener el alma completa.
No estás, aunque sigas estando, porque no te has ido y no te irás, porque el 3 es ya un número de mala suerte y porque mayo, ¡oh mi mayo!, donde tantos héroes dieron su vida, otro más la ha perdido. Maldito mayo que es mucho lo que ha dado, pero a cambio de tanto...
Hoy Miguel Hernández va en las venas de todos, diciendo que no es cierto, que tendrás que volver con esta primavera, porque "A las aladas almas de las rosas / de almendro de nata te requieren, / que tenéis que hablar de muchas cosas, / compañero del alma, compañero". Así es como te has convertido en ese rayo que no cesa, en el constante recuerdo de esperanza, dolor y alivio.
martes, 25 de abril de 2017
Cuando yo ya no te busque
Este miedo a tu espejismo
En cualquier caso,
te pienso y estoy a salvo,
te encuentro deambulando
en un descuidado cuerpo
que aún responde a tu mandato.
Este miedo se me irá,
como cualquier miedo hace,
en cuanto encuentre el momento
que alguien llene sin buscarte
como ahora estoy haciendo.
me ha vetado algunas calles
por las que volvía a casa.
Tengo miedo a que aparezcas
y a pasar sin que me veas.
Tu recuerdo me ha vetado
aquel restaurante nuestro
y sitios por descubrir.
Tengo miedo de saber
y no saber de ti.
Tengo miedo
de que el miedo
no se vaya
y esperar
eternamente nada.
de que el miedo
no se vaya
y esperar
eternamente nada.
En cualquier caso,
te pienso y estoy a salvo,
te encuentro deambulando
en un descuidado cuerpo
que aún responde a tu mandato.
Este miedo se me irá,
como cualquier miedo hace,
en cuanto encuentre el momento
que alguien llene sin buscarte
como ahora estoy haciendo.
martes, 11 de abril de 2017
El instante del comienzo
Transcurría normal la mañana,
con idas y venidas
por los sueños que brinda su mirada.
Había un café,
quizá algún árbol molesto
y un cenicero que paliaba el tiempo.
De repente y sin aviso,
su rostro del mío a un centímetro:
me detuvo el tiempo y me pisó el olvido.
Empecé a ahogarme
por voluntario suicidio
en esa quimera azul
que forma su mirada
al contraluz de aquella sierra
jamás vista de aquella manera.
Salían de su boca versos
y nudos de mi garganta,
a parte de ganas, ganas, ganas.
Me lo explicó:
"esto no es poema, es caligrama",
moldeándome con él la cara.
[No fui la musa
de aquellos versos
ya traídos en el bolsillo,
ya marcados por el tiempo,
por todo lo que ha vivido
con otras, sinmigo].
Sin embargo...
Volvamos a él y a mí,
a su voz recitando:
Terminó,
aunque yo aún lo escucho
hablando mientras tiemblo.
Supe que iba a ser eterno,
que no recordaría ni un verso,
pero que los guardaría dentro.
Se tomó un segundo
y estalló el beso.
Nosotros mudos y el mundo ciego.
Se marcharon con él de nuevo,
uno a uno, cada verso,
para cada vez, al verlo,
ser instante del comienzo.
con idas y venidas
por los sueños que brinda su mirada.
Había un café,
quizá algún árbol molesto
y un cenicero que paliaba el tiempo.
De repente y sin aviso,
su rostro del mío a un centímetro:
me detuvo el tiempo y me pisó el olvido.
Empecé a ahogarme
por voluntario suicidio
en esa quimera azul
que forma su mirada
al contraluz de aquella sierra
jamás vista de aquella manera.
Salían de su boca versos
y nudos de mi garganta,
a parte de ganas, ganas, ganas.
Me lo explicó:
"esto no es poema, es caligrama",
moldeándome con él la cara.
[No fui la musa
de aquellos versos
ya traídos en el bolsillo,
ya marcados por el tiempo,
por todo lo que ha vivido
con otras, sinmigo].
Sin embargo...
Volvamos a él y a mí,
a su voz recitando:
Terminó,
aunque yo aún lo escucho
hablando mientras tiemblo.
Supe que iba a ser eterno,
que no recordaría ni un verso,
pero que los guardaría dentro.
Se tomó un segundo
y estalló el beso.
Nosotros mudos y el mundo ciego.
Se marcharon con él de nuevo,
uno a uno, cada verso,
para cada vez, al verlo,
ser instante del comienzo.
jueves, 12 de enero de 2017
Quiero ser
Quiero ser el segundo cigarro de cuando pienses que solo te queda el último; quiero ser los gritos de tus embestidas y el Pepito Grillo de tus tardes con amigos.
Quiero ser tu imposición sin reglas, ser tu norma, sin ponerla; quiero que te hartes de verme sin tener bastante y te olvides de quién eras.
Quiero ser esas frases que escribas y nunca puedas conectar; quiero ser tu "mierda, no me queda batería" cuando no esté y tu "dame un respiro" en cada par de veces cuatro veces más.
Quiero ser tu única mitología, tu lectura cada día; quiero ser cada noche todas las amantes de mi Zeus y también su Dafne esquiva.
Quiero ser quien siempre tiene fuego para darte; quiero ser quien se calle a tu lado y solo así ayudarte, ser tu espacio a solas, tu desmadre.
Quiero ser las paredes que miras tantas horas; quiero ser tus ganas de huir y el cuerpo donde naufragues. Quiero ser más datos en tu vida, como la anterior, como, quizá, una próxima.
Quiero ser el lienzo que mires en tus desvelos con pinceles en los dedos; quiero ser la respiración que toque música en tu oído, el alimento de tu alma y quien devorarla.
Os diré algo al resto: él adora Marte y yo soy Minerva, prenderíamos fuego al mundo en nuestra guerra. El campo de batalla es un colchón donde arde Troya, donde damos tregua al mundo buscando en lo más profundo.
sábado, 17 de diciembre de 2016
:)
Os he visto muchas veces. No sois más feas, ni más tontas, ni más antipáticas, pero menos tampoco.
Os he visto muchas veces. No soportáis al resto, aunque no os hicieron nada.
Os he visto muchas veces. No soportáis al resto, aunque no os hicieron nada.
Os he analizado a fondo y soy mujer, así que me hago una idea.
Resulta que es bastante guapa y que, además, no contenta con eso, tiene una personalidad que engancha. Ningún chico va a saber decirte qué hace que la prefieran a ella, porque al igual que a ti cuando la observas, algo les atrae, algo que no se ve a simple vista.
Supongamos que tu novio la mira, la mira como mira a todas las demás, pero tú eres quien a ella la ve distinta. Supongamos también que confías en tu novio, pero confías con esa confianza de saber que conoces muchas parejas en las que de manera sistemática entran más de dos personas.
Pongamos que, aunque eres joven y te consideras avanzada, en tu cabeza siguen muchas reglas del machismo, así que el odio lo diriges a aquella que solo quiere ir mona (como tú), que le gusta gustar (como a ti) y que va rodeada de gente (como a ti te gustaría).
No vas a odiar a quien le gusta porque es bonita, ni a quien babea porque la ropa le queda maravillosamente bien, no tiene sentido. No tiene sentido, porque es normal que cualquiera fije la mirada cuando pasa, de hecho, te pasa a ti y no te gustan las mujeres.
Frente a esto, la ilógica más pura te hará pensar que lo que no es normal entonces es que ella vaya así, porque sabe que la mirarán y sabe que tu novio va a fijarse, por lo tanto, ella, que tiene el joystick de todos los ojos masculinos, es una puta. Punto.
Ya sabemos, pues, que la fidelidad está difícil, que el odio siempre lo dirigimos hacia la pobre chica que, simplemente, sin pedirlo, nació atrapada en el físico que queréis y que le hará ganarse el odio de tantas a las que ni conoce. Sabemos también que vuestra confianza desaparece, porque habéis vinculado toda vuestra vida a ser "mejor que", "la mejor de" y "la más de".
Como sabemos tantas cosas y como no sois conscientes de lo absurda que resulta vuestra actitud, aquí va esto:
Si eres incapaz de reunir en un mismo lugar a tu novio y cualquier chica, cambia de novio, no la eches a ella. Te digo que cambies de novio porque no ha conseguido que te lo creas ni que te sientas mejor que cualquiera a su lado. Ya encontrarás al que se eche fotos con "las mejores que", "las mejores de" y "las más de" sin importarte.
Si te molesta cómo viste una chica cuando pasa por delante del chico que te gusta, ve a buscar otro, gira tú la cabeza, porque a lo mejor estás perdiendo de vista al que te mira mientras tú la miras a ella, al que se ha fijado en que tú estás guapa despeinada y no en lo corto de su falda.
Si no puedes ser amiga de alguien porque la ves muy guapa y eso te cabrea, siéntate. No te cabrea que sea más guapa que tú, tú vales mucho, pero lo que ocurre es que te aterra. Te aterra que ir a su lado te haga invisible y te aterra darte cuenta de que liga mucho y tú sigues igual. Tú eres tú, ella es ella, tú no eres estrecha y ella no es puta.
Siéntate y habla contigo sobre si, verdaderamente, lo más importante de tu vida es gustar a los chicos y eliminar del camino a las que lo ponen difícil, o si lo importante del camino es que mires por dentro a las personas y te rodees de los que valen la pena, sean guapas o feas, pero que te quieran y te hagan sentir grande.
Una no pierde la confianza por voluntad propia, sino por comentarios, por escenas que ha visto, por la cultura que lleva incrustada y por la sociedad en que se ha educado. Echa todo eso fuera y limítate a querer hasta que te quieran.
Una no pierde la confianza por voluntad propia, sino por comentarios, por escenas que ha visto, por la cultura que lleva incrustada y por la sociedad en que se ha educado. Echa todo eso fuera y limítate a querer hasta que te quieran.
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